Luego de la marcha global en la que Argentina participó por los derechos y en honor del día de la mujer, feminazis irrumpieron en la marcha y causaron incidentes.

El 8 de marzo se conmemora el día internacional de la mujer, por sus derechos y concesiones, luego de que 140 trabajadores murieran calcinadas en el incendio de la toma de la fábrica donde trabajan, en medio de una protesta laboral en el año 1911.

Este 8 de marzo se conmemoró con una marcha que se realizó a nivel mundial por los derechos de igualdad y respeto para el sexo femenino y para terminar con la desigualdad de género que se encuentra aún hoy en día presente en muchas áreas, especialmente en Argentina.

Sin embargo los protagonistas de este día, fueron las “feminazis” término vulgarmente utilizado para referirse a las feministas más extremas, mezclando el término feminista por su orientación de pensamiento y la palabra Nazi por su actuar tan radical. Al momento de desconcentración de la marcha en plaza de mayo alrededor de las 20:30 hs estas protestantes, encapuchadas y con palos irrumpieron para causar revuelo y estragos en la plaza de la capital.

La razón por la cual, aparentemente estas protestantes se presentaron de forma súbita, violenta e injustificada, fue por la legalización del aborto, y su furiosa protesta se descargó sobre la catedral metropolitana ubicada en plaza de mayo, ya que la iglesia aún sostiene una postura dura en contra del aborto. Este grupo minoritario de pensamiento ultra feminista que tiene una postura que batalla contra el sexo masculino, incluso apalearon a un joven que se plantó frente a ellas con la bandera papal, para defender la catedral.

Las violentas protestantes pretendieron incendiar la catedral que estaba vacía, y viciar con su mensaje sectario el verdadero mensaje de la marcha de el día internacional de la mujer, que no estaba liderada por estas seres con palos, piedras y caras encapuchadas, sino por mujeres legítimas de la sociedad que reclaman una merecida igualdad social y de oportunidades que en la Argentina aún se encuentra dividida.

Sin duda una jornada para la reflexión y la generación de un cambio social, pero mientras este tipo de individuos de comportamiento errático irrumpa en la movilización legítima, todo esfuerzo por comunicar un mensaje queda desvirtuado.